En el año de 1936 ingresó a la Congregación la hermana María Plácida Barrios de los Ríos Chavoya, (Cofundadora) monja benedictina del monasterio San Benito Estella, España, quien había regresado a México, su tierra natal, con el deseo e inspiración de fundar una comunidad benedictina misionera y trabajar por la extensión del Reinado de Cristo.

CRONOLOGIA CANÓNICA JURIDICA DE LA CONGREGACIÓN
La Congregación tuvo el primer reconocimiento como “Pía Unión”, el 5 de agosto de 1938.
La Aprobación Canónica Diocesana se dio el 9 de noviembre de 1948, junto con las primeras Constituciones o “Declaraciones a la Regla de San Benito”.
El 15 de noviembre de 1950, fue concedida la Afiliación a la orden benedictina por el abad primado Bernard Kaelin O.S.B., En ella se especifica: “las hermanas Misioneras Guadalupanas de Cristo Rey, que observan la Regla de San Benito, son por lo mismo y llámense con todo derecho “hermanas benedictinas”.
La Congregación fue incorporada a la Confederación de la orden de San Benito, el 21 de diciembre de 1972 por el Abad Primado Rembert G. Weakland.
El 2 de agosto de 1975, el Papa San Pablo VI nos concedió El Derecho Pontificio con el Documento “Decreto de Alabanza”.
Desde entonces, guiadas por El Espíritu de Dios y el Magisterio de la Iglesia, seguimos caminando “No anteponiendo nada al Amor de Cristo”, y Glorificando a Dios por todos los medios posibles.
















